jueves, 6 de febrero de 2014

NACHO GONZÁLEZ ORAMAS


EXPOSICIÓN "ESPACIOS DE CREACIÓN"


Cristino de Vera

Nacho González Oramas nació en Las Palmas de Gran Canaria (1965). Realizó sus estudios de fotografía, reportero de prensa y ENG de vídeo en La Escuela Superior de Imagen y Sonido “CEV” de Madrid. Ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria profesional en el ámbito de la cultura. Fotógrafo del CAAM, Teatro Pérez Galdós, Auditorio Alfredo Kraus, Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, Festival Internacional de Jazz, Festival de Ópera, Casa África, Fundación Mapfre Guanarteme… Su archivo atesora los más importantes eventos culturales de las islas en las tres últimas décadas. Fotógrafo del Centro Atlántico de Arte Moderno, desde su inauguración en diciembre de 1989, decide en esta conferencia sentarse al otro lado de la mesa que tanto ha fotografiado.

Del 23 de septiembre al 23 de octubre de 2010 Nacho González expuso en la sede de la Fundación Canaria Mapfre Guanarteme en La Laguna (Tenerife) 60 retratos de otros tantos artísticas plásticos canarios, realizados en sus respectivos estudios.

Juan Hidalgo, Ildefonso Aguilar, Felo Monzón, Juan Bordes, Cristino de Vera o Martín Chirino son algunos de los nombres presentes en la muestra a través del ojo de Nacho González. Una oportunidad para descubrir los espacios en los que nacen las obras de estos artistas. Espacios a veces sorprendentes, a veces impresionantes, tan variados como sus ocupantes.

BREVE ANÁLISIS

El pintor canario se presenta ante nosotros en su estudio de trabajo, sentado en una silla de despacho, un poco desvencijada en un foco del encuadre. Tras él, hay una librería repleta de libros colocados de una forma desordenada. Otros libros se reparten en otro mueble de menor tamaño junto a ella. Encima, y colgados de la pared, dos fotografías, probablemente de familiares. A la izquierda del artista, una silla con bocetos de sus dibujos y una pequeña mesa improvisada repleta de utensilios para pintar: pinceles, botes de pintura, etc. En primer término, tenemos una mesilla de iguales dimensiones sobre el que descansan varios bocetos también colocados sin orden alguno, un cráneo, como elemento simbólico de la muerte y, tema central de su obra, y a su lado, las gafas necesarias para la actividad artística del pintor.
La imagen ha sido captada con una lente gran angular para generar la tensión necesaria en las líneas, que aparecen distorsionadas en un encuadre cerrado, hermético e irrespirable. Efectivamente, el tema central de la imagen, y de su obra en general, es la muerte, siendo la melancolía, la fatalidad y el misticismo temas vitales en sus obras pictóricas. La disposición caótica de los elementos nos transmiten la idea de una imagen alegórica de la existencia: la vida es un caos que nos dirige irremisiblemente a la muerte. Su experiencia vital de la posguerra marca ineludiblemente su obra: el autor asiste imperturbable, pero no menos reflexivo, ante la vida y a la continua presencia de la soledad y el pesimismo.

Néstor Díaz
retratista

miércoles, 22 de enero de 2014

MARÍA ESPAÑA SUÁREZ GARRIDO




Francisco Umbral

María España Suárez Garrido, esposa de Francisco Umbral, comenzó a trabajar como fotógrafa tras aprender la técnica con Antonio Úbeda en las revistas de Interview y Tiempo , y durante años tomará imágenes de todos los políticos de la era Suárez, así como de los escritores y actores más importantes.
Aunque también hizo reportajes, su especialidad fue el retrato, y más en concreto, el primer plano. Ese busto por el que se asoma la persona. España ponía el alma en lo que hacía, como reconocen los que trabajaron con ella, y disfrutaba profundizando en los personajes que tenía enfrente: Alberti, Pasionaria, Borges, Paco Ordoñez, Plácido Domingo, Buero Vallejo, José Hierro y tantos otros. También España fue cronista gráfica en las Cortes.

BREVE ANÁLISIS

Siendo su propia esposa la que le fotografía, a nadie debe extrañar la sintonía que se produce entre ambos para retratar una personalidad tan controvertida y polémica como era la de Francisco Umbral, teniendo en cuenta su agrio y polémico carácter. La muerte de su único hijo Francisco con sólo 9 años, le llevó a publicar su libro más lírico, dolido y personal: Mortal y Rosa (1975). Eso inculcó en el autor un característico talante, altivo y desesperado, absolutamente entregado a la escritura, que le suscitó no pocas polémicas y enemistades.


Aquí vemos a Francisco Umbral con sombrero, sentado en su silla de mimbres, frente a su escritorio y con su máquina de escribir mostrándola a la cámara; tiene las manos sobre las teclas y una hoja de papel en el carro. A su lado un libro de su última publicación, y, tras él, una estantería llena con sus libros. Su expresión hierática apenas vislumbra el trasfondo de su pensamiento. Sin embargo, la blancura de sus canas, sus enormes gafas graduadas y su densa biblioteca, nos informan de la vasta cultura que atesora, sin menoscabo de su vanidad. No se aprecian líneas de tensión y su pose es relajada y confiada, teniendo en cuenta que quien la retrata es su querida esposa, la persona a la que le confiaba, con mayor fervor, sus más sinceros sentimientos afectivos e inquietudes intelectuales. 
Podemos apreciar un enorme contraste tonal entre los elementos que rodean al escritor y los de su propia figura. Así, el tono más oscuro de su rostro y la máquina de escribir, destaca más que el resto, que tiene un tono casi blanco, perdiéndose detalle en su superficie, centrando así, la mirada en el protagonista. Dicha mirada recorre la figura desde los ojos hasta la máquina de escribir. Esto forma un triángulo imaginario trazado por los brazos, que transmite serenidad y equilibrio al retrato.

Néstor Díaz
retratista


jueves, 2 de enero de 2014

JOSÉ AYMÁ

CAMILO JOSÉ CELA



José Aymá


José Aymá (fotoperiodista y retratista) afirma que prefiere no conocer a la persona a la que va a disparar con su cámara. Le interesa acercarse al personaje de manera aséptica, "como el cirujano que se enfrenta a una persona que tiene que operar pero que no sabe nada de sus circunstancias vitales".
Uno de los momentos mágicos tras la cámara es lograr un "posado sin posar", evitando la actitud de teatralidad que surge de quien se posiciona frente al objetivo.
elmundo.es 13/06/2011.

BREVE ANÁLISIS
Vemos en la imagen al escritor Camilo José Cela, premio Nobel de Literatura en 1989 y uno de los más grandes novelistas del siglo XX. Está sentado a la luz de una ventana, la cual penetra, provocando un enorme contraste de luces, y sombras muy marcadas. Este enorme contraste, proyecta las sombras de los barrotes de la ventana en su cuerpo y en su cara, como si unos imaginarios rayos intentaran agredirle, mientras su pose y su mirada permanecen imperturbables; su exuberante y contradictoria personalidad, sus convicciones políticas y la connivencia con el régimen franquista, así como su pragmatismo vital, le llevaron a granjearse muchos enemigos de la profesión del lado más progresista. Cómo él mismo decía: "El que resiste, gana".
De la misma manera, desde el punto de vista político e ideológico, vemos cómo el lado derecho de la imagen es más oscuro, como metáfora de las ideas políticas, más conservadoras y reaccionarias que atesoraba, mientras el lado izquierdo, símbolo de la apertura mental, y más luminoso, intenta atravesarlo con sus rayos imaginarios, como cantos de sirena. Pero su pose indiferente y despreocupada a lo que sucede afuera, indica una clara e irrenunciable convicción política.

Su mirada desafiante y enigmática, combinaba perfectamente su carácter socarrón, y una  equilibrada aleación de humor, ternura, horror, desenfado verbal y léxico escatológico (Wikipedia).

Nestor Díaz retratista.

jueves, 5 de diciembre de 2013

ANNIE LEIBOVITZ


PRIMERA FOTO OFICIAL DE LA FAMILIA OBAMA EN LA CASA BLANCA (01-09-2009)


Foto: Annie Leibovitz

Anna-Lou «Annie» Leibovitz (Waterbury, Connecticut2 de octubre de 1949) es una fotógrafa estadounidense. Fue la primera mujer en exponer su obra en la Galería Nacional de Retratos de Washington D. C. y la última en retratar al músico John Lennon, antes de que éste fuera asesinado en 1980.
Es la fotógrafa mejor pagada del mundo y ha trabajado para revistas como Vanity FairRolling Stone y Vogue.1 En 1984 fue galardonada por la Asociación Estadounidense de Editores de Revistas como Fotógrafa del año.2 En 1988 recibió el premio Clio por la campaña publicitaria de American Express. En abril del 2000, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos le dio el título de «Leyenda viviente».3 En el 2005, la revista American Photo la nombró la fotógrafa más influyente de nuestros tiempos.4 En mayo de 2013 fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidad. Wikipedia y Fundación Príncipe de Asturias.
Destaca por sus retratos de celebridades tales como la Reina de Inglaterra, La Familia Obama, actores de cine, músicos, etc. También destaca en retrato publicitario.

BREVE ANÁLISIS

Nos encontramos en  la habitación verde de La Casa Blanca recién estrenada por los Obama como nuevos inquilinos. Puede verse reflejada en sus caras la alegría y satisfacción de quienes se saben ganadores del derecho a ocuparla durante los siguientes cuatro años. Era el primer político de raza negra en ser presidente de los Estados Unidos de América, y el cuadragésimocuarto de la historia.
Puede también apreciarse en sus miradas la cercanía y espontaneidad con la que se presentan al mundo, sin pretensiones ni formalismos. Significó una nueva esperanza para la paz en el mundo después de la nefasta gestión del anterior gabinete de Bush. El decorado de la habitación que les acoge no es nada lujoso ni exclusivo, lo que viene a reforzar más la idea de sencillez en el carácter de los retratados. Sin embargo, hay un elemento que sobresale más que el resto y que tiene, desde mi punto de vista, dos interpretaciones: la primera es que, Barak Obama aparece sin chaqueta, lo que refuerza la informalidad y cercanía de la pose, y el otro, más sutil, si cabe, tiene que ver con la distribución tonal de la imagen. Para dirigir la mirada del espectador, Leivobitz colocó a la hija pequeña, vestida de blanco, al lado de Barak  Obama, para potenciar el color blanco de su camisa, a la izquierda, dejando a su esposa e hija mayor a la derecha con el tono más oscuro. De esta manera el peso visual se desplaza hacia el lado izquierdo, donde descansa el protagonismo del presidente.

Néstor Díaz
retratista